Sé que hace mucho tiempo que no escribo y no hay ningún motivo relevante, simplemente, no encontraba la inspiración, no tenía ideas, no sabía qué contarle al mundo.
Y es que hace poco me di cuenta de algo que había estado pasando por alto toda mi vida. Algo que te dicen cuando estás triste, enfadado, preocupado… Cuando has perdido una oportunidad, cuando te ha pasado algo grave, o cuando, sencillamente, no saben qué decirte o no se preocupan por buscar una forma de animarte más apropiada a tu situación.
Todo va a estar bien.
¿Cómo sabes que todo va a estar bien? ¿Qué te hace pensar que nada más puede volver a derrotarte? ¿Cómo tienes esa seguridad sobre lo que pasará en tu vida, si ni siquiera sabes el tiempo que hará mañana?
Todo va a estar bien.
Llevo escuchando esta frase desde que soy pequeña: dicha por familia, amigos, profesores, e incluso por gente desconocida. Y ahora pienso. Es solo una manera de hacerte sentir esperanzado, de creer que tu vida solo puede ir a mejor y de despreocuparte por todo motivo de angustia, melancolía o desesperación.
Todo va a estar bien.
Nosotros somos los dueños de nuestra vida y, aunque las personas y situaciones que nos rodean pueden alterarla, somos nosotros quienes decidimos qué hacer con ella. Por tanto, nada ni nadie nos puede asegurar un feliz mañana, ni un próspero año, ni una indolora vida. Lo que sí sabemos, es que lo que sea, estará.
…Va a estar…
